Constitución de 1917, festejada siempre por el régimen con máscaras de PRI, PAN o Morena.
Jaime Gálvez
¿De qué se sorprenden los idiotas cuatroteros al ver a los medios de comunicación difundiendo que el o la presidente celebre la Constitución de 1917 si todo es institucionalmente «revolucionario»? No se les olvide que el término REVOLUCIÓN es comunista y el documento que rige a los mexicanos es profundamente socialista, anti capitalista y anto católico, masónico y calvinista.
Que engañen al burro, al que no sabe, al borrego, a las focas aplaudidoras, no a los que sabemos qué hay detrás de la Constitución que legitima al totalitarismo: permite el decreto presidencial, es decir, que el populista en el poder por sus puros huevos puede decidir el destino de alguien, población o recursos, ni un rey. Determina que el subsuelo es propiedad de la nación, es decir, que la propiedad privada no existe porque todo puede ser LEGALMENTE expropiado, aberrante. El sistema educativo debe ser LAICO, obligatorio y público ¿pero qué fumaron los que creyeron que esto es justicia? Por favor, todos sabemos que la laicidad está programada para combartir a la tradición y cultura católicos, destruye a dios y a la moral, a la ética y a los valores humanos. Vean ustedes cómo la mente de los educandos queda en manos de maestros «revolucionarios» marxistas que fueron adoctrinados en normales y están en manos de sindicatos comunistas.
Que les quede claro a todos, ya el ejército de idiotas terminó la etapa de credulidad al régimen, obedecer a caciques emanados de un gobierno que llegó a la silla presidencial por genocidio, como la iniciada en 1910, es ilegítimo y espurio mientras permanezca, por ello son espurios los gobiernos de Cuba o Venezuela… como el de México.
No hay legitimidad en ningún gobernante que llegó por consecuencia de la violencia y el asesinato, la destrucción y las violaciones, aunque hayan pasado décadas porque además las «autoridades» emanadas de «revoluciones» siguen de manera sistemática sembrando sangre, levantados, desaparecidos, secuestrados, censurados… MORENA cumple su misión de nacimiento como lo hizo el PRI y el PAN: mantienen leyes contra el pueblo, contra los ciudadanos, contra los individuos.

