¿De qué se ofenden los idiotas?

¿De qué se ofenden los enanos? o los gigantes a los que hacen creer que son enanos.

Helios de Arcadia

¿De qué se ofenden en las redes sociales cuando se critica la conducta de los esquizofrénicos frustrados que sin logros en la vida se creen campeones de nada y sueñan con idioteces que no cambian su realidad?
Al menos estos espacios, desde su nacimiento, han sido usados como pancarta para criticar los comportamientos aberrantes.
En estos muros estas críticas no son nuevas, si a alguien ofenden es porque ni saben qué hacen por aquí ni son capaces de pensar.
A esos no me interesa escribirles ni cuestionarlos, SOBRAN los idiotas, esos no me interesan. No necesitamos que se hagan víctimas de las letras que los señalan como hipnotizados por poderosos intereses para ser simples ratas.
Lee a Samuel Ramos, a Ikram Antaki, lee a Octavio Paz, no me vengan con lecturas woke hechas por idiotas para salvar sus patéticas existencias.
Esos, los enanos de alma, gritan «ganamos» cuando otros solo representan los intereses de algunos y dicen «perdieron» cuando se saben que ni a ellos los representan.
Se montan en lo que pueden pero no se esfuerzan por lo que quieren.
Lo que no está en sus manos lo consideran la posibilidad de triunfo, lo que está en sus manos es solo ser víctima de los demás.
Les importa ser campeones de fútbol no campeones de democracia ni justicia, no campeones del bien, la verdad y la belleza.
Aspiran a ser campeones de cosas sin valor.
Esos son los que dañan a la nación.
Los idiotas, las peores personas, hoy los vemos volcarse a las calles para asesinarse entre ellos justificándose con todo tipo de frases pero carentes de cualquier argumento.
No hay nada que justifique la muerte de nadie pero ellos se llenan la boca de palabras que buscan huir de sus responsabilidades, son masa y son gobierno, son corruptos, son negligentes, huevones y arrogantes, sea la que traga elotes en la calle rayada de la cara con verde, blanco y rojo o sea la responsable de dirigir a la capital o al país, son la misma pifia, personas sin saber lo que es un peine ni conocen el valor de la vida.
Para los cerdos idiotas que se atragantaban con alcohol, violaban mujeres, asistían a los estadios para codearse con otra clase personas siendo ellos la escoria invasiva del espacio contaminando con sus feos rostros y deforme caminar les digo: son los mismos harapientos que en las calles asfixiaron a personas que como ellos no saben que la vida es sagrada… de hecho ya no saben que es Sagrado. Lo desconocen, mataron a Dios suicidándose en el alma, por eso son sociópatas y niños berrinchudos que en su enfermedad regada con poder se convierten en lo mismo que aquellos que en motocicletas arengaban a la euforia y el horror acelerando los motores para llamar la atención en cualquier calle.
Los idiotas esperaban que llegara un partido de fútbol para intentar sacar la frustración, la ansiedad tóxica que los inunda en el día a día porque ganan poco, se transportan como animales, tratan de chingar lo que puedan de donde puedan, se creen estrellas de cine porque ahora la tecnología les dio el poder del auto retrato o «selfie» para subirlo a las redes sociales donde más nacos les dan «me gusta» o «like», pero son la misma bazofia. Se creen algo que no son y de manera altanera retan al conocimiento y la razón. Los usan desde el poder los enemigos de México al llamarlos a odiar a los que cuestionen el desgobierno que nos inunda.
Son neandertales, si pensabas lector que ellos ya no estaban entre nosotros, errado estás. Son solo 100 mil años de desplazamiento de aquellos semi simios a homo sapiens y la idiotez ahora recupera terreno porque el mundo ya dejó de ser para todos. Fue un día católico y romano, hoy es un permanente caos destructivo que elimina identidades y valores ciudadanos. Ya no es importante vivir ni Ser, solo aparecer en la foto de algún suceso… más allá de eso la masa no aspira ni a lavarse bien los dientes.
Son tiempos oscuros donde la idiotez es reina de neuronas sin uso, los prefrontales siguen sin estrenarse, la neuroplasticidad ya no es para todos, solo algunos logran entenderlo.

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