Neutrinos
Manuel García Estrada
Poema Maldito 1. 9/10/2026, Córdoba
Hay quienes escriben y publican porque a eso se dedican o por un golpe de suerte o por el mero placer de hacerlo… Yo lo hago por reivindicarme tras luchas cotidianas con el mundo entero, desde niño nunca me he sentido parte de ustedes, siempre los he observado con detenimiento y veo como se apuñalan los unos a los otros, como la envidia los hace actuar de maneras increíbles y de cómo en lugar de procurarse el apoyo verdadero y genuino se procuran el mal poniendo obstáculos, manteniéndose ignorantes o ansiando ser lo que no son sin hacer nada para cambiar sus circunstancias.
Siempre me he sabido distinto, no creo en etiquetas de sexualidad ni de ideología, soy un hombre de fe que mantuvo el acecho del mal a raya. Fui tentado para renegar pero nunca dejé de creer en que lo que me mueve es apenas el soplo de un ser superior. No soy nada más que fuerza que ya existe, luz que ya ilumina, potencia de la gran potencia. No soy nada. No soy nadie. Soy una pequeña rondana de una máquina gigante que desconozco para qué existe o hacia donde va. Simplemente ES.
Suspiro y creo que en medio de todo este ruido y seres que se odian a sí mismos la solución está en comenzarse a sentir parte de esta gran maquinaria, si tan solo dejaran que el viento de paz les cruzara entre las células y a través de ellas dejarían de sufrir.
Están ansiosos, sin lugar en el universo, envidiando al otro que también tiene un sin lugar.
A veces creo que sueño y escribo o bailo solo para desatar la envidia de otros, que incómodo me hacen sentir con su mediocridad achipoclada y agria. No puedo despreciar a nadie, los veo a todos con ternura pero de que noto su vinagre corriendo por sus venas… lo noto.
A mi no me engañan, no son felices, y buscan que quien se atreva a luchar por su felicidad caiga en la frustración entre sus cejas que dictan odio. No odio. Yo no, ni a mi, ni a ti ni a nadie. Apenas si logran mi desprecio algunos que por ignorantes y necios no merecen ni siquiera respirar pero así como son es como la gran estructura los quiere latiendo. Dios nunca se equivoca.
En ocasiones lloro por segundos profundamente, me siento solo profundamente, y en medio de esa sin razón tomo aire y sonrío y doy gracias a Dios por esta oportunidad que no sé a dónde me llevará o si es salida de algún laberinto. No lo sé. Pero así disfruto la vida, en su trama, ya no pienso en el desenlace porque ya he visto muchos. Son irrelevantes, lo importante es el camino recorrido y las huellas que se dejan, lo demás es lo de menos.
Si tu sonríes con mi presencia y mis acciones pido al Cielo te cobijen las estrellas pero si a ti lo que te molesta es mi existencia y mis acciones pido al Cielo te cobijen las estrellas entre mi risa que me ha dado el Padre de todas las alboradas y pido a todas las potencias de las nubes y soles que te coronen en sumisión ante mis letras mientras honro a Dios clamando por tu humillación en mi presencia y tu tributación a mi existencia que es la que ES.
Sean mis pies los martillos que claven tu amargura y envidia en mis caminos, que sea tu odio el que me construya el alma para que pueda irradiar amor a la libélula, a la mariposa y a los bebés recién nacidos. Sean mis sienes donde reposen las coronas de los grandes linajes imperiales al servicio del Dios Rey Padre y sean mis manos las que juntas pidan a la Dulce Madre de todos los mundos que la Bendición de los Ángeles colme de bienes a todos los que comparten conmigo los neutrinos.
