El café de las edades
Balám Ortiz Córdova (Estudiante de la ESBAO, Córdoba, 16 años)
La Revista de Artes y Ciencias El Águila publicará este poema de manera impresa en su número 51.
Semilla dormida
bajo sombra tupida
tierra negra que guarda
secreto callado.
Pequeño grano verde
promesa escondida
aún no sabes del Sol
ni de viento cargado.
Brote tierno que rompe
la costra reseca;
primeros pasos vacilantes
hacia la luz.
Hojas abiertas
cual mano que busca calor
calor de ser juventud.
Arbusto altivo
vestido de blanco
flores de aromas
a jazmín
a futuro.
Cereza madura
roja como un latido
anuncio del momento más dulce
más puro.
Mano curtida que escoge
corta
que separa lo vivo
de lo que se pierde.
Grano desnudo
sin vestido
expuesto al calor seco
entra quizás con miedo
siente fiebre.
Tueste que quema
transforma
hiere,
verde que se va tornando marrón
coquetea con el cabrón;
aroma que sube
cual humo en hoguera
dolor y perfume
naciendo al unísono.
Molino que tritura
rompe
muele
fuerza implacable
no pide perdón.
Polvo oscuro
que guarda en su vientre
memoria de todo
lo que fue canción.
Agua que hierve
abraza
extrae
último rito
entrega de paz;
taza quieta
tibia
da calma
se deja tomar
se va.
Cada sorbo es un año
que pasa en silencio
amargo al principio
profundo al final.
El café no miente:
nos enseña despacio
que todo sabor
lleva dentro
un inicio
un final.
