Orizaba, el corazón vivo del café de especialidad: sede perfecta para la Competencia Sur-Sureste de Arte Latte y Mixología
El Poliforum Mier y Pesado, construido entre 1936 y 1944 como asilo por la Fundación Mier y Pesado, es un castillo de estilo ecléctico declarado Monumento Artístico Nacional en 2014. Sus jardines ornamentales, museos (Francisco Gabilondo Soler, Orizaba Ayer y Hoy, del Traje) y salones para eventos lo hacen el espacio perfecto: no un centro de convenciones frío, sino un símbolo de grandeza local que ahora acoge la creatividad barista. El teleférico, el Cerro del Borrego, el Palacio de Hierro y el paseo del río completan un destino que en 2025-2026 ha registrado avances turísticos notables, con inversión en infraestructura y un modelo que prioriza el empleo y las visitas. Orizaba ya no compite; lidera.
¿Por qué es atinado elegir Orizaba? Porque el café de especialidad no es un lujo para cadenas multinacionales, sino el motor de las PYMEs que generan empleo digno, identidad y derrama económica real. El café comercial —ese brebaje insípido, estandarizado y sin alma que imponen las grandes corporaciones— ha saturado el mercado con productos mediocres que desprecian al productor y al consumidor. En cambio, la especialidad premia la trazabilidad, el arte latte, la mixología creativa y el trabajo de pequeños tostadores y baristas. En Orizaba, este modelo ya prende: nuevas cafeterías emergen, el turismo crece y la economía local se fortalece. Estar en el circuito nacional significa atraer talento, inversión y visitantes que buscan experiencias auténticas, no frappuccinos de molde.
Aquí brilla la figura de Antonio Rivas, el gestor local de By Cafétia, en el Mercado de Artesanías y Casa Vegas. Emprendedor apasionado, Rivas no espera subsidios ni favores: desde su PYME promueve la cultura del café con visión y tesón. Su apoyo fue clave para traer la competencia al Poliforum. Organizaciones como AMCCE y Rococó lo reconocen públicamente: “Agradezco a Antonio Rivas de Cafetia por su visión y apoyo”. Rivas encarna al mexicano emprendedor que, desde lo pequeño, transforma su ciudad. Su tienda no es solo un local; es un nodo de especialidad que conecta productores veracruzanos con consumidores exigentes. Apoyarlo es invertir en el verdadero desarrollo.
El gobierno municipal de Orizaba, bajo la administración de Hugo Chahín Kuri, demuestra con hechos su compromiso. Al respaldar estas competencias —junto con AMCCE, ACDS y Rococó— no solo fomenta el sector cafetalero: legitima su propia autoridad. Un gobierno que abre las puertas a un entusiasta como Rivas desde su PYME muestra el mejor rostro democrático, justo y congruente. No privilegia monopolios ni intereses externos; empodera al ciudadano que arriesga, innova y genera riqueza local. Esa congruencia fomenta la realización y plenitud de los orizabeños: jóvenes baristas que sueñan con competir, familias que viven del campo cafetalero y emprendedores que ven en su ciudad un futuro próspero.
La opinión pública lo percibe claramente: Orizaba avanza con paso firme en turismo, cultura y economía. Ser sede de esta competencia no es un evento aislado; es la consolidación de una ciudad que elige el café de especialidad como bandera de identidad. Mientras el comercial homogeniza y empobrece, las PYMEs de especialidad enriquecen. Antonio Rivas y el respaldo municipal son prueba viva de que, cuando la autoridad se alinea con el talento local, todos ganan.Orizaba no pide permiso para brillar. Lo hace. Y el 17 y 18 de junio de 2026, el Poliforum Mier y Pesado será testigo de cómo el arte latte y la mixología elevan a esta ciudad al lugar que merece en el mapa nacional del café: el primero.

